Violin
Serio
martes, 13 de diciembre de 2011
Para Juanjo:
No sabemos porque dices que el Wix está mal, cuando esta perfectamente, es un wix de lo más original y divertido, e incluso gracioso, aunque digas que prefieres que te cuenten un chiste, seguro que entras todos los días para reirte jajajajaja
El teatro de marionetas siciliano ''Ópera dei Pupi''
El teatro de marionetas siciliano Opera dei Pupi
La Opera dei Pupi, teatro de marionetas, apareció en Sicilia a principios del siglo XIX y tuvo un gran éxito entre las clases populares de la isla. Los marionetistas contaban las historias basándose, en la mayoría de los casos, en la literatura caballeresca medieval, en los poemas italianos del Renacimiento, en la vida de los santos o en la de los bandidos más famosos.
Los propios marionetistas improvisaban en gran parte los diálogos de sus representaciones. Las dos escuelas de marionetas más importantes de Sicilia, Palermo y Catania, se distinguen por el tamaño y la forma de sus marionetas, pero también por las técnicas de manipulación y por la variedad de los colores del escenario.
Estos teatros eran a menudo negocios familiares, y las tradiciones y las técnicas solían transmitirse de generación en generación. Sin embargo, los marionetistas abandonaron la concepción, la fabricación y la pintura de las marionetas, muy sofisticadas y con expresiones de gran intensidad, dejando este trabajo en manos de artesanos especializados que empleaban técnicas tradicionales.
Los marionetistas siempre intentaban superarse en la interpretación de su arte y ejercían una gran influencia sobre su público. Antaño, estas representaciones se distribuían a lo largo de varias veladas y brindaban a las clases populares la oportunidad de salir y de hablar de los temas del día. Esta forma de teatro reflejaba el sentimiento de pertenencia de los sicilianos y la conciencia que tenían de su identidad.
Riesgos de desaparecer:
Los trastornos económicos y sociales fruto del extraordinario crecimiento económico de los años cincuenta alteraron considerablemente este arte, amenazándolo en sus propias bases. Otras formas semejantes de teatro del resto de Italia desaparecieron en la misma época, para resurgir unos veinte años más tarde. La Opera dei pupi constituye pues el único ejemplo de tradición ininterrumpida de esta forma de teatro.
Actualmente, los progresos técnicos, y en particular la televisión, han alejado a muchos sicilianos de este tipo de representaciones. Como las dificultades económicas ya no permiten a los marionetistas vivir de su arte, éstos se orientan hacia profesiones más lucrativas. El turismo ha contribuido a disminuir la calidad de los espectáculos que normalmente se destinaban a un público local.
A principios del ochocientos se consolidó en Sicilia un tipo de teatro de figura caracterizado por el empleo de una marioneta particular a la cual se la denominó “pupo”.
Los “pupi” son figuras que se manipulan mediante una varilla de hierro que se situa en el centro de la cabeza atravesándola de parte a parte. El extremo final se une al torso gracias a un gancho que pasa a través de un anillo, permitiendo así imprimir el movimiento que es transmitido directamente por el manipulador con gran fuerza y energía.
El repertorio que se representaba estaba especializado en el ciclo carolingio, en las hazañas de los paladines de Francia con Orlando, roldan Carlomagno o el conde normando Roger a la cabeza.
Las representaciones estaban dirigidas a las clases más humildes de la sociedad encontrando un gran suceso entre las mismas.
El teatro de pupi tuvo dos epicentros fundamentalmente, uno localizado en Catania y el otro en Palermo dando lugar a dos escuelas que se diferenciaban en la tipología de los pupi (dimensión, manipulación, mecanismo) y por algunos aspectos de la representación.
La tradición palermitana se difundió en la zona centro- occidental de la isla, mientras que la catanesa encontró su dimensión en la parte oriental.
Respecto al origen de la tradición no resulta fácil hablar sobre la misma, ya que sobre ella se extiende un halo de misterio, a pesar de la cantidad de estudiosos que han tratado de verter luz con sus investigaciones ya desde finales del siglo XIX.
Entre ellos el folklorista Giuseppe Pitrè, al que siguieron posteriormente en el siglo XX estudiosos de Antropología y Filología (Salvatore Lo Presti, Achille Mazzoleni, Ettore Li Gotti, Antonio Ucello, Antonio Buttitta y sobre todo Antonio Pasqualino) a pesar de sus esfuerzos no se ha podido establecer con certeza dónde y cuándo nace este tipo de espectáculo todavía hoy vivo en Sicilia.
Lo que si se sabe es que las primeras representaciones de tema caballeresco, mediante el uso de marionetas, tuvieron lugar en España a finales del siglo XVI como así consta en la gran obra de Cervantes El Quijote. Habrá que esperar el siglo XIX para tener noticias del mismo tipo de argumento en Italia (Modena, Roma, Nápoles, Puglia, y Sicilia) y en el territorio nord-europeo: Lieja. Parece ser que las marionetas armadas de espada y escudo llegaron hasta los Fiordos de manos de un italiano en 1854.
El gran suceso de la “opera dei pupi” se mantuvo en Roma hasta finales del siglo XIX, mientras que en Sicilia, Campania y Puglia continuó en auge hasta los años 50 del siglo XX, momento en el que entra en una profunda crisis como consecuencia de la competencia que ejerce la industria del espectáculo: el cine y la televisión, obligando a muchos “pupari”(manipuladores) a abandonar la profesión y vender sus marionetas dedicándose a otras actividades.
La “Opera dei Pupi” actualmente sigue con vida en Sicilia donde los herederos de las últimas familias de “puparos” garantizan la continuidad de la tradición.
Durante el período de crisis más profundo, principios de los 60, el interés por parte de las instituciones políticas y académicas para la salvaguardia de la “opera dei pupi”, fue estimulado por los estudios y las actividades de promoción cultural llevadas a cabo por el profesor Antonio Pasqualino y su esposa Janne Vibaek. El duro esfuerzo realizado en la investigación, y la protección del teatro “dei pupi” desembocó en un primer momento en la fundación de la Asociación para la conservación de las tradiciones popolulares (Palermo 1965) y posteriormente en la creacción del Museo de las Marionetas (Palermo 1975, desde 1996 está dedicado a Antonio Pasqualino).
En la etapa de decadencia para el teatro dei pupi, cuando los “oprantes” se vieron obligados a vender sus pertenencias teatrales fue cuando la labor de Pasqualino y Vibaek cobró mayor importancia ya que la pasión que ellos sentían por este arte les llevó no sólo a coleccionar todo tipo de objetos que tenían que ver con este mundo, sino también a realizar un estudio sobre los teatros que en ese momento eran activos y que realizaban representaciones en los pueblos.
Documentaron cientos de espectáculos (con grabaciones sonoras y servicio fotográfico) elaboraron entrevistas dirigidas tanto a los manipuladores como al público. Esta ardua labor de investigación fue conducida con gran paciencia durante más de 15 años (desde finales de los 50 hasta 1975) y permitió verter luz sobre una forma de teatro donde destacaba especialmente la perculiaridad escénica y el valor socio-cultural. Su trabajo sirvió de estimulo para que los “opranti” continuaran trabajando para un nuevo público, que nada tenía que ver con aquél tradicional.
Con la creacción del Museo, instituido por la Asociación en 1975, se trataron de conciliar las razones de la investigación científica con la notable articulación que se estaba produciendo en la actividad teatral La colección del Museo se extendió a otro tipo de tradiciones marionetísticas italianas, incluyendo marionetas europeas y extra-europeas, de modo que los “pupi” sicilianos pudieran ser apreciados con pertinencia dentro de un cuadro comparativo. Esta prospectiva trans-cultural ha caracterizado la organización anual de encuentros y espectáculos de marionetas, ofreciendo a los “pupari” un punto de referencia estable, poniéndoles en contacto con compañias provenientes de lugares lejanos, y con otras tradiciones y escuelas italianas y europeas.
Actualmente en Sicilia existen teatros de pupi activos en Palermo, Catania, Acireale, Siracusa, Licata, Alcamo, y Partinico. El público incluido también el internacional, acoge con entusiasmo este tipo de espectáculos y así ha quedado demostrado en encuentros y festivales, donde han participado importantes compañias de gran prestigio entre las que destacan las palermitanas de Mimo Cuticchio y Girolamo Cuticchio o la catanesa de los Hermanos Napoli (a ésta última en 1978, le concedieron en Amsterdam, el importante premio Erasmo)
La “opera dei pupi” supuso el tipo de entretenimiento popular por excelencia durante casi un siglo y medio, contanto con mayor aceptacion en Sicilia. En las ciudades y en los centros habitado más grandes existian compañias estables, mientras que en las provincias de menor embergadura y en los pueblecitos, los “pupari” realizaban representaciones ocasionales o permancecían durante algún tiempo ofreciendo los espectáculos requeridos por el público.
Antiguos almacenes servían como espacio para dar cabida a los teatros, en el interior de los cuales, se disponían bancos de madera con una capacidad para albergar a unas doscientas personas en el caso catanés y un centenar en los teatros palermitanos. Las paredes se cubrían con carteles que representaban escenas libremente tratadas de las propias obras.
Los espectadores eran exclusivamente hombres y niños. El argumento era de tipo caballeresco basado en el ciclo carolingio, el cual se interrumpia en fechas particulares como la Navidad o la Semana Santa, para dar paso a temas religiosos: la Natividad y la Pasión de Nuestro Señor. Entre otros argumentos se incluían la vida de algunos santos e historias de bandidos célebres.
Dichas temáticas se prestaban a fijar modelos de comportamiento en el público asistente (rectitud, honor, destreza coraje, fuerza, lealtad, generosidad…) y afirmaban valores positivos como el triunfo del bien sobre el mal, de la justicia sobre la injusticia, del cristianismo sobre el paganismo, de la vida sobre la muerte, del cosmos sobre el caos.
Sobre este tipo de espectáculo influyó en gran medida el modo de operar de los “contastorie”,( contadores de historias), que solían declamar durante un año episodios de la “Chanson de geste” del ciclo carolingio (que se habían filtrado a través de los poemas y romances italianos del siglo XVI Y XVI). Los espectáculos de pupi también estaban articulados por ciclos divididos en episodios, los cuales se representaban cada día en el arco de un año.
Asistir all “opra” era una especie de liturgia, un rito que se repetía cada tarde; sacrificando algunas monedas participaban con entusiasmo a las aventuras de sus héroes. Éstas eran consideradas “reales” y como tales susceptibles de auténticas reacciones, como revela Antonio Pasqualino: “Las reacciones contra el traidor (Gano de Magonza) todavia hoy pueden ser de tipo violento. En una ocasión nos contaron como un espectador en Gela acudió a casa del “puparo” y adquirió el pupo que represtaba a Gano de Magonza, lo colgó de un árbol y le disparó con una pistola. Al día siguiente cuando acudió a presenciar el episodio de la “opera dei pupi” y vio aparecer en escena un nuevo Gano, enloqueció y no conseguía entender cómo era posible que estuviera allí, ya que él mismo con sus propias manos lo había hecho saltar en mil pedazos.
Los propios marionetistas improvisaban en gran parte los diálogos de sus representaciones. Las dos escuelas de marionetas más importantes de Sicilia, Palermo y Catania, se distinguen por el tamaño y la forma de sus marionetas, pero también por las técnicas de manipulación y por la variedad de los colores del escenario.
Los marionetistas siempre intentaban superarse en la interpretación de su arte y ejercían una gran influencia sobre su público. Antaño, estas representaciones se distribuían a lo largo de varias veladas y brindaban a las clases populares la oportunidad de salir y de hablar de los temas del día. Esta forma de teatro reflejaba el sentimiento de pertenencia de los sicilianos y la conciencia que tenían de su identidad.
Los trastornos económicos y sociales fruto del extraordinario crecimiento económico de los años cincuenta alteraron considerablemente este arte, amenazándolo en sus propias bases. Otras formas semejantes de teatro del resto de Italia desaparecieron en la misma época, para resurgir unos veinte años más tarde. La Opera dei pupi constituye pues el único ejemplo de tradición ininterrumpida de esta forma de teatro.
Actualmente, los progresos técnicos, y en particular la televisión, han alejado a muchos sicilianos de este tipo de representaciones. Como las dificultades económicas ya no permiten a los marionetistas vivir de su arte, éstos se orientan hacia profesiones más lucrativas. El turismo ha contribuido a disminuir la calidad de los espectáculos que normalmente se destinaban a un público local.
A principios del ochocientos se consolidó en Sicilia un tipo de teatro de figura caracterizado por el empleo de una marioneta particular a la cual se la denominó “pupo”.
Los “pupi” son figuras que se manipulan mediante una varilla de hierro que se situa en el centro de la cabeza atravesándola de parte a parte. El extremo final se une al torso gracias a un gancho que pasa a través de un anillo, permitiendo así imprimir el movimiento que es transmitido directamente por el manipulador con gran fuerza y energía.
El repertorio que se representaba estaba especializado en el ciclo carolingio, en las hazañas de los paladines de Francia con Orlando, roldan Carlomagno o el conde normando Roger a la cabeza.
Las representaciones estaban dirigidas a las clases más humildes de la sociedad encontrando un gran suceso entre las mismas.
El teatro de pupi tuvo dos epicentros fundamentalmente, uno localizado en Catania y el otro en Palermo dando lugar a dos escuelas que se diferenciaban en la tipología de los pupi (dimensión, manipulación, mecanismo) y por algunos aspectos de la representación.
Respecto al origen de la tradición no resulta fácil hablar sobre la misma, ya que sobre ella se extiende un halo de misterio, a pesar de la cantidad de estudiosos que han tratado de verter luz con sus investigaciones ya desde finales del siglo XIX.
Entre ellos el folklorista Giuseppe Pitrè, al que siguieron posteriormente en el siglo XX estudiosos de Antropología y Filología (Salvatore Lo Presti, Achille Mazzoleni, Ettore Li Gotti, Antonio Ucello, Antonio Buttitta y sobre todo Antonio Pasqualino) a pesar de sus esfuerzos no se ha podido establecer con certeza dónde y cuándo nace este tipo de espectáculo todavía hoy vivo en Sicilia.
Lo que si se sabe es que las primeras representaciones de tema caballeresco, mediante el uso de marionetas, tuvieron lugar en España a finales del siglo XVI como así consta en la gran obra de Cervantes El Quijote. Habrá que esperar el siglo XIX para tener noticias del mismo tipo de argumento en Italia (Modena, Roma, Nápoles, Puglia, y Sicilia) y en el territorio nord-europeo: Lieja. Parece ser que las marionetas armadas de espada y escudo llegaron hasta los Fiordos de manos de un italiano en 1854.
El gran suceso de la “opera dei pupi” se mantuvo en Roma hasta finales del siglo XIX, mientras que en Sicilia, Campania y Puglia continuó en auge hasta los años 50 del siglo XX, momento en el que entra en una profunda crisis como consecuencia de la competencia que ejerce la industria del espectáculo: el cine y la televisión, obligando a muchos “pupari”(manipuladores) a abandonar la profesión y vender sus marionetas dedicándose a otras actividades.
La “Opera dei Pupi” actualmente sigue con vida en Sicilia donde los herederos de las últimas familias de “puparos” garantizan la continuidad de la tradición.
Durante el período de crisis más profundo, principios de los 60, el interés por parte de las instituciones políticas y académicas para la salvaguardia de la “opera dei pupi”, fue estimulado por los estudios y las actividades de promoción cultural llevadas a cabo por el profesor Antonio Pasqualino y su esposa Janne Vibaek. El duro esfuerzo realizado en la investigación, y la protección del teatro “dei pupi” desembocó en un primer momento en la fundación de la Asociación para la conservación de las tradiciones popolulares (Palermo 1965) y posteriormente en la creacción del Museo de las Marionetas (Palermo 1975, desde 1996 está dedicado a Antonio Pasqualino).
En la etapa de decadencia para el teatro dei pupi, cuando los “oprantes” se vieron obligados a vender sus pertenencias teatrales fue cuando la labor de Pasqualino y Vibaek cobró mayor importancia ya que la pasión que ellos sentían por este arte les llevó no sólo a coleccionar todo tipo de objetos que tenían que ver con este mundo, sino también a realizar un estudio sobre los teatros que en ese momento eran activos y que realizaban representaciones en los pueblos.
Documentaron cientos de espectáculos (con grabaciones sonoras y servicio fotográfico) elaboraron entrevistas dirigidas tanto a los manipuladores como al público. Esta ardua labor de investigación fue conducida con gran paciencia durante más de 15 años (desde finales de los 50 hasta 1975) y permitió verter luz sobre una forma de teatro donde destacaba especialmente la perculiaridad escénica y el valor socio-cultural. Su trabajo sirvió de estimulo para que los “opranti” continuaran trabajando para un nuevo público, que nada tenía que ver con aquél tradicional.
Con la creacción del Museo, instituido por la Asociación en 1975, se trataron de conciliar las razones de la investigación científica con la notable articulación que se estaba produciendo en la actividad teatral La colección del Museo se extendió a otro tipo de tradiciones marionetísticas italianas, incluyendo marionetas europeas y extra-europeas, de modo que los “pupi” sicilianos pudieran ser apreciados con pertinencia dentro de un cuadro comparativo. Esta prospectiva trans-cultural ha caracterizado la organización anual de encuentros y espectáculos de marionetas, ofreciendo a los “pupari” un punto de referencia estable, poniéndoles en contacto con compañias provenientes de lugares lejanos, y con otras tradiciones y escuelas italianas y europeas.
Actualmente en Sicilia existen teatros de pupi activos en Palermo, Catania, Acireale, Siracusa, Licata, Alcamo, y Partinico. El público incluido también el internacional, acoge con entusiasmo este tipo de espectáculos y así ha quedado demostrado en encuentros y festivales, donde han participado importantes compañias de gran prestigio entre las que destacan las palermitanas de Mimo Cuticchio y Girolamo Cuticchio o la catanesa de los Hermanos Napoli (a ésta última en 1978, le concedieron en Amsterdam, el importante premio Erasmo)
La “opera dei pupi” supuso el tipo de entretenimiento popular por excelencia durante casi un siglo y medio, contanto con mayor aceptacion en Sicilia. En las ciudades y en los centros habitado más grandes existian compañias estables, mientras que en las provincias de menor embergadura y en los pueblecitos, los “pupari” realizaban representaciones ocasionales o permancecían durante algún tiempo ofreciendo los espectáculos requeridos por el público.
Antiguos almacenes servían como espacio para dar cabida a los teatros, en el interior de los cuales, se disponían bancos de madera con una capacidad para albergar a unas doscientas personas en el caso catanés y un centenar en los teatros palermitanos. Las paredes se cubrían con carteles que representaban escenas libremente tratadas de las propias obras.
Los espectadores eran exclusivamente hombres y niños. El argumento era de tipo caballeresco basado en el ciclo carolingio, el cual se interrumpia en fechas particulares como la Navidad o la Semana Santa, para dar paso a temas religiosos: la Natividad y la Pasión de Nuestro Señor. Entre otros argumentos se incluían la vida de algunos santos e historias de bandidos célebres.
Dichas temáticas se prestaban a fijar modelos de comportamiento en el público asistente (rectitud, honor, destreza coraje, fuerza, lealtad, generosidad…) y afirmaban valores positivos como el triunfo del bien sobre el mal, de la justicia sobre la injusticia, del cristianismo sobre el paganismo, de la vida sobre la muerte, del cosmos sobre el caos.
Sobre este tipo de espectáculo influyó en gran medida el modo de operar de los “contastorie”,( contadores de historias), que solían declamar durante un año episodios de la “Chanson de geste” del ciclo carolingio (que se habían filtrado a través de los poemas y romances italianos del siglo XVI Y XVI). Los espectáculos de pupi también estaban articulados por ciclos divididos en episodios, los cuales se representaban cada día en el arco de un año.
Asistir all “opra” era una especie de liturgia, un rito que se repetía cada tarde; sacrificando algunas monedas participaban con entusiasmo a las aventuras de sus héroes. Éstas eran consideradas “reales” y como tales susceptibles de auténticas reacciones, como revela Antonio Pasqualino: “Las reacciones contra el traidor (Gano de Magonza) todavia hoy pueden ser de tipo violento. En una ocasión nos contaron como un espectador en Gela acudió a casa del “puparo” y adquirió el pupo que represtaba a Gano de Magonza, lo colgó de un árbol y le disparó con una pistola. Al día siguiente cuando acudió a presenciar el episodio de la “opera dei pupi” y vio aparecer en escena un nuevo Gano, enloqueció y no conseguía entender cómo era posible que estuviera allí, ya que él mismo con sus propias manos lo había hecho saltar en mil pedazos.
Ópera: ''Il viaggio a Reims''
«Il viaggio a Reims», una de las óperas más divertidas de Rossini llega al Arriaga
El Teatro Arriaga acoge una de las obras más cómicas de Gioachino Rossini, «Il viaggio a Reims». Bajo la batuta del director musical Alberto Zedda, la dirección escénica de Emilio Sagi, la interpretación de la Orquesta Sinfónica de Bizkaia y un reparto internacional de diecisiete cantantes, la obra contará, con un toque de humor e ironía, las peripecias de un grupo de la realeza que pretende llegar a la coronación del rey Carlos X en Francia. Ianire RENOBALES | BILBO
«Il viaggio a Reims» (El viaje a Reims) tiene una nueva parada en su camino, el Arriaga. El teatro acogerá mañana y los próximos días 17, 19 y 21 de diciembre la conocida ópera italiana de Rossini (1792-1868), la última creación que el compositor escribió en su lengua materna.
La comedia se estrenó por primera vez el 19 de junio de 1825. En su época nadie imaginaba el éxito que iba a llegar a alcanzar, pero hoy en día, es una de las óperas más representadas. En 2001 el director de escena Emilio Sagi creó una versión que se pudo ver por primera vez en el Festival Rossini de Pésaro. Sagi ha dirigido obras líricas en los principales teatros del mundo como París, Milán, Viena, Roma o Venecia. Por otra parte, desde enero de 2008 es el director artístico del Arriaga. La obra también contará con la participación del conocido director musical milanés Alberto Zedda. A lo largo de su carrera, ha destacado sobre los mejores escenarios italianos y extranjeros. Además, ha creado ediciones críticas de óperas y cantatas, pero siempre prestando una especial atención a Gioachino Rossini y, junto a él, a la producción de la primera mitad del siglo XX. La Orquesta Sinfónica de Bizkaia será la encargada de representar la orquestral escritura de Rossini. Violines, violas, cellos, contrabajos, flautas, oboes, trompas y un arpa, entre otros, serán los intrumentos que pongan la música en escena. Asimismo, cabe destacar la colaboración de un reparto internacional de diecisiete cantantes.
La cantante de Andoain Marifé Nogales es la primera en salir a escena y lo hace con el personaje de Maddalena, jefa de todas las criadas del balneario. «Lo difícil en esta ópera es sacar la parte cómica, hay que ser natural y al mismo tiempo no sobreactuar», apunta Nogales. La ópera ofrece una visión divertida, una historia contada por un amplio grupo de personajes. Según el maestro Alberto Zedda, «todo está escrito con un gran sentido del humor e ironía, pero desde un punto de vista social y moral. Rossini hace una crítica sin juzgar, mantiene las distancias, pero crea una descripción del mundo contada con mucha serenidad. En definitiva, es un homenaje al rey, pero al mismo tiempo, ofrece una crítica al entorno que le rodea. Diría que es un homenaje bastante discutible aunque no ofende porque todo está narrado con clase y elegancia».
En un principio, «Il viaggio a Reims» no estaba prevista como ópera. Finalmente, Rossini escribió una obra en la que repartía papeles importantes entre un gran número de artistas. «He descubierto que esta obra puede llevarse a cabo con jóvenes talentos. Ningún papel es tan largo que necesite ser interpretado por un bravo y experimentado cantante. Cada uno de los protagonistas es bueno técnicamente, todos tienen su musicalidad, pero la responsabilidad es compartida por muchos y da pie a una mayor participación», apunta Zedda. La ópera muestra grandes cambios durante su transcurso al combinar solos, duetos o pequeños coros. En la partitura inicial existía un pequeño coro, pero finalmente, los propios cantantes se encargan con maestría del mismo.
A pesar de que hoy en día la partitura de «Il viaggio a Reims» sea una pieza excepcional, cuando Rossini falleció nadie pensaba que fuese algo importante. La mitad de la partitura era de la propiedad privada del compositor, pero su viuda se la regaló al médico que trató a Rossini durante sus últimos meses. Pasados los años, por fin se ha reconocido el peso de este curioso viaje.
La comedia se estrenó por primera vez el 19 de junio de 1825. En su época nadie imaginaba el éxito que iba a llegar a alcanzar, pero hoy en día, es una de las óperas más representadas. En 2001 el director de escena Emilio Sagi creó una versión que se pudo ver por primera vez en el Festival Rossini de Pésaro. Sagi ha dirigido obras líricas en los principales teatros del mundo como París, Milán, Viena, Roma o Venecia. Por otra parte, desde enero de 2008 es el director artístico del Arriaga. La obra también contará con la participación del conocido director musical milanés Alberto Zedda. A lo largo de su carrera, ha destacado sobre los mejores escenarios italianos y extranjeros. Además, ha creado ediciones críticas de óperas y cantatas, pero siempre prestando una especial atención a Gioachino Rossini y, junto a él, a la producción de la primera mitad del siglo XX. La Orquesta Sinfónica de Bizkaia será la encargada de representar la orquestral escritura de Rossini. Violines, violas, cellos, contrabajos, flautas, oboes, trompas y un arpa, entre otros, serán los intrumentos que pongan la música en escena. Asimismo, cabe destacar la colaboración de un reparto internacional de diecisiete cantantes.
Desesperación en el balneario
La ópera cuenta el encuentro de una serie de personajes de la realeza en un lujoso balneario. Entre los protagonistas se encuentran la dueña del propio balneario, una frívola condesa parisina, un almirante español, una viuda polaca o un general ruso. Durante su estancia irán sucediéndose episodios de amoríos, amistades y una infinidad de cómicas situaciones. La intención de esta peculiar realeza es asistir a la coronación del rey Carlos X en la ciudad de Reims, pero llegada la hora de partir, no dispondrán de ningún medio de transporte. Ante la desesperación optarán por celebrar una fiesta en el mismo balneario en honor al futuro rey. Allí revolucionarán a las asistentas y trabajadores del balneario para poder dejar a un lado los albornoces y vestir los trajes de gala.La cantante de Andoain Marifé Nogales es la primera en salir a escena y lo hace con el personaje de Maddalena, jefa de todas las criadas del balneario. «Lo difícil en esta ópera es sacar la parte cómica, hay que ser natural y al mismo tiempo no sobreactuar», apunta Nogales. La ópera ofrece una visión divertida, una historia contada por un amplio grupo de personajes. Según el maestro Alberto Zedda, «todo está escrito con un gran sentido del humor e ironía, pero desde un punto de vista social y moral. Rossini hace una crítica sin juzgar, mantiene las distancias, pero crea una descripción del mundo contada con mucha serenidad. En definitiva, es un homenaje al rey, pero al mismo tiempo, ofrece una crítica al entorno que le rodea. Diría que es un homenaje bastante discutible aunque no ofende porque todo está narrado con clase y elegancia».
En un principio, «Il viaggio a Reims» no estaba prevista como ópera. Finalmente, Rossini escribió una obra en la que repartía papeles importantes entre un gran número de artistas. «He descubierto que esta obra puede llevarse a cabo con jóvenes talentos. Ningún papel es tan largo que necesite ser interpretado por un bravo y experimentado cantante. Cada uno de los protagonistas es bueno técnicamente, todos tienen su musicalidad, pero la responsabilidad es compartida por muchos y da pie a una mayor participación», apunta Zedda. La ópera muestra grandes cambios durante su transcurso al combinar solos, duetos o pequeños coros. En la partitura inicial existía un pequeño coro, pero finalmente, los propios cantantes se encargan con maestría del mismo.
A pesar de que hoy en día la partitura de «Il viaggio a Reims» sea una pieza excepcional, cuando Rossini falleció nadie pensaba que fuese algo importante. La mitad de la partitura era de la propiedad privada del compositor, pero su viuda se la regaló al médico que trató a Rossini durante sus últimos meses. Pasados los años, por fin se ha reconocido el peso de este curioso viaje.
«Es una orquesta joven que toca con gran pasión»
La Orquesta Sinfónica de Bizkaia tocará bajo la batuta del prestigioso director musical Alberto Zedda. Es la primera vez que el maestro y la orquesta trabajan juntos, pero tras los primeros ensayos generales, ya se puede apreciar el buen trabajo entre la BIOS y Zedda.
«Debo decir que les ha tocado una de las obras más dificiles porque técnicamente Gioachino Rossini empleaba una escritura sinfónica muy compleja; esta técnica no venía de la tradición musical italiana, la obtenía del genio Mozart, por ejemplo», ha subrayado Alberto Zedda.
Para lograr un buen resultado final, el director italiano ha estado ensayando junto a la BIOS hasta siete horas diarias, repitiendo dos veces seguidas la ópera al completo y ha añadido que «no teníamos sensación de cansancio, era un gran placer trabajar. Aún así, tengo la impresión de que la BIOS no ha tocado muchas piezas de Rossini anteriormente. El primer ensayo estuvo bastante alejado del ritmo del compositor, porque lo de Rossini era una melodía suave y no un ritmo «un, dos, tres, cuatro». Pero, al final, el resultado ha sido esplendido».
La Orquesta Sinfónica de Bizkaia acompaña en todo momento a los jóvenes artistas durante la ópera. Además, en uno de los solos, el arpa cobra protagonismo, junto a una pieza femenina, al ser tocada desde uno de los palcos del teatro, envolviendo al público en un relajante sonido. La escritura de Gioachino Rossini es en todo momento orquestral, una herramienta que es convertida por los jóvenes músicos y el gran director en una representación de gran calidad. I. R.
«Debo decir que les ha tocado una de las obras más dificiles porque técnicamente Gioachino Rossini empleaba una escritura sinfónica muy compleja; esta técnica no venía de la tradición musical italiana, la obtenía del genio Mozart, por ejemplo», ha subrayado Alberto Zedda.
Para lograr un buen resultado final, el director italiano ha estado ensayando junto a la BIOS hasta siete horas diarias, repitiendo dos veces seguidas la ópera al completo y ha añadido que «no teníamos sensación de cansancio, era un gran placer trabajar. Aún así, tengo la impresión de que la BIOS no ha tocado muchas piezas de Rossini anteriormente. El primer ensayo estuvo bastante alejado del ritmo del compositor, porque lo de Rossini era una melodía suave y no un ritmo «un, dos, tres, cuatro». Pero, al final, el resultado ha sido esplendido».
La Orquesta Sinfónica de Bizkaia acompaña en todo momento a los jóvenes artistas durante la ópera. Además, en uno de los solos, el arpa cobra protagonismo, junto a una pieza femenina, al ser tocada desde uno de los palcos del teatro, envolviendo al público en un relajante sonido. La escritura de Gioachino Rossini es en todo momento orquestral, una herramienta que es convertida por los jóvenes músicos y el gran director en una representación de gran calidad. I. R.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Los instrumentos.
Un instrumento musical es un objeto compuesto por la combinación de uno o más sistemas resonantes y los medios para su vibración, construido con el fin de reproducir sonido en uno o más tonos que puedan ser combinados por un intérprete para producir música. Al final, cualquier cosa que produzca sonido puede servir de instrumento musical, pero la expresión se reserva, generalmente, a aquellos objetos que tienen ese propósito específico.
El cuerpo humano, generando sonidos por medio de las vías aéreas superiores vocales y percusivos, fue, probablemente, el primer instrumento. Sachs y otros han especulado sobre la capacidad del Homo habilis de agregar sonidos de modo idiofónico a impulsos de expresión emocional motriz como la , empleando diversos medios como piedras, troncos huecos, brazaletes, conchas y dientes de animales.
Pero si se busca una clasificación más sencilla, se puede escoger por viento, cuerda y percusión.
El cuerpo humano, generando sonidos por medio de las vías aéreas superiores vocales y percusivos, fue, probablemente, el primer instrumento. Sachs y otros han especulado sobre la capacidad del Homo habilis de agregar sonidos de modo idiofónico a impulsos de expresión emocional motriz como la , empleando diversos medios como piedras, troncos huecos, brazaletes, conchas y dientes de animales.
Excavaciones arqueológicas y demás han encontrado aerófonos de filo (flautas) de hueso de treinta mil años de antigüedad. Resulta evidente que algunos aerófonos producen sonido por la acción natural del viento (sobre cañas de bambú), ofreciendo el fenómeno sonoro al observador casual. Asimismo, otros aerófonos como los cuernos de animales, por el volumen de los sonidos producidos, pudieron ser y fueron empleados como instrumentos de señales sonoras para la caza. La gran cantidad de instrumentos musicales de viento, cuerda y percusión encontrados en excavaciones arqueológicas de todas las grandes civilizaciones antiguas y la extensa documentación pictórica y literaria coinciden con la gran importancia que la música ha tenido siempre para el ser humano. En tiempos del Egipto ptolemaico, el ingeniero Ctsibio de Alejandria desarrolló el órgano hidráulico o Hydraulis, destinado a producir melodías con gran volumen sonoro, que podía ser empleado en funciones circenses al aire libre.
[editar] Clasificación
Artículo principal: Clasificación de instrumentos musicales
Existen muchas divisiones alternativas y subdivisiones de instrumentos. Generalmente, al estudiar los instrumentos musicales es frecuente encontrarse con la clásica división de los instrumentos en tres familias: viento, cuerda y percusión. Sin embargo, debido a que esta clasificación está orientada a los instrumentos de la orquesta sinfónica, adolece de ciertas restricciones y defectos. Debido a ello, algunos musicólogos sencillamente amplían esta clasificación añadiendo hasta tres categorías adicionales: voz, teclados y electrónicos. Sin embargo, en 1914 los musicos Curt Sachs y Erich Hornbostel idearon un nuevo método de clasificación que, atendiendo a las propiedades físicas de cada instrumento, pretendía ser capaz de englobar a todos los existentes. Una tercera clasificación, muy seguida en el este de Asia, clasifica los instrumentos atendiendo a sus materiales de construcción: metal, madera, barro, cuero, entre otros.Pero si se busca una clasificación más sencilla, se puede escoger por viento, cuerda y percusión.
Radio Moscow – The Great Escape Of Leslie Magnafuzz (2011)
Radio Moscow – The Great Escape Of Leslie Magnafuzz (2011)
En 2007 aparecía el primer álbum de esta banda de Iowa, titulado de forma homónima. Aquel disco fue una bocanada de aire fresco para quienes aún siguen escuchando a gente como Cream, Blue Cheer, Groundhogs, Captain Beyond o Jimi Hendrix y, como muchos de los discos que han influenciado a la banda, pasa el tiempo y ese primer álbum sigue sonando en los reproductores de mucha gente. Además, estaba producido por Dan Auerbach, de The Black Keys, y eso ya nos da una ligera idea de su sonido.
Este The Great Escape Of Leslie Magnafuzz es su tercer disco y el más alocado. Little Eyes y No Time dan comienzo mostrando esa caótica y frenética sucesión de riffs que van ser tan habituales a lo largo de este trabajo. Con Speed Freak nos encontramos con uno de los mejores riffs de la banda y un tema en el que Parker Griggs tiene todo el espacio disponible para su propio deleite. Pero donde este álbum esconde los mejores momentos es en los medios tiempos, como Creepin’ o en la country Misleading Me, porque a lo largo de los cincuenta minutos que dura es fácil aburrirse entre la velocidad, los constantes cambios de ritmos y la maraña de riffs y solos de algunos cortes. La pieza instrumental, Desanflorativa, aporta unas percusiones tribales que no acaban de cuajar en medio de tanta distorsión.
Seguramente muchos les achacarán un exceso de forma en este trabajo que no era tan evidente en los dos anteriores y habrá que darles la razón. Por supuesto, ahora tampoco vamos a encontrar nada nuevo que añadir al género. Pero esto no es lo fundamental, excepto para quienes se hayan en la búsqueda constante de sonidos nuevos e innovadores. La cuestión es que en sus dos primeros discos ese sonido de rock-blues sesentero estaba arropado también por composiciones a la altura de sus influencias. Y ahora todo aquello queda un poco diluido a favor de una mayor depuración técnica. Nada que no pueda solucionarse en el próximo trabajo.
Noticia musical
LMFAO ha saltado a la fama este año con su tema “Party Rock Anthem”, al que le ha seguido el sencillo “Sexy and I Know It”, cautivando a millones de personas con su estilo electro-hop y party rock (un estilo acuñado por ellos mismos), muy desenfadado, original y divertido. Este grupo lo forman Redfoo y Sky Blu, y en sus temas siempre se respira un ambiente festivo con ritmos que invitan a la pista de baile.
El grupo ha comenzado una gira denominada “The Cherrytree Pop Alternative Tour” que les traerá a España el próximo enero, después de la parte nortamericana. Gracias a Cherrytree Records, y junto a los teloneros Far East Movement y Colette Carr, disfrutaremos de sus conciertos en vivo durante los tres meses que les llevará a visitar 16 países.
En España estarán en Madrid el próximo 19 de enero en Sala La Riviera y el 20 de enero en Barcelona en la Sala Apolo. Una estupenda ocasión de ver a estos nuevos genios de la imagen estrafalaria y el humor mezclados con la mejor música de baile. Aquí podemos encontrar las entradas:
El grupo ha comenzado una gira denominada “The Cherrytree Pop Alternative Tour” que les traerá a España el próximo enero, después de la parte nortamericana. Gracias a Cherrytree Records, y junto a los teloneros Far East Movement y Colette Carr, disfrutaremos de sus conciertos en vivo durante los tres meses que les llevará a visitar 16 países.
En España estarán en Madrid el próximo 19 de enero en Sala La Riviera y el 20 de enero en Barcelona en la Sala Apolo. Una estupenda ocasión de ver a estos nuevos genios de la imagen estrafalaria y el humor mezclados con la mejor música de baile. Aquí podemos encontrar las entradas:
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